Las generaciones que heredarán el mundo

Actualizado: may 2

Para muchos de nosotros ha sido común cuando se habla de las generaciones X y Y (Millenials)., es claro que la mayoría de nosotros nació en alguna de ellas. Fuimos los que dimos la pauta para muchos cambios globales, sobrevivimos al consumismo de los 80s y 90s, vimos la llegada de la internet, fuimos espectadores de la caída del muro de Berlín, muchos de nosotros fuimos padres tardíos, tuvimos los hijos casi a los 30, somos multitarea y los primeros a los que nos tocó adaptarnos a la era de los ordenadores.

Como padres debemos comenzar a observar cómo serán los comportamientos y las características de nuestros sucesores, es decir, las generaciones Z y T… Z y T? siiii!!! Los Millennials están prontos a ser reemplazados por una serie de adolescentes y niños que vienen preparados y ultra recargados de globalización, hiperconexión y mucha, pero mucha información.

Ellos no van a tenerse que adaptar, como nosotros, a una era digital y táctil, es decir de una era análoga a la digital. El reto de ellos será comprender el mundo análogo como nosotros lo conocimos, les va costar más trabajo adaptarse al “mundo real”. Estamos frente a otro tipo de niño, no con la concepción de infancia que tenía en cierto momento la sociedad, sino un niño producto de una sociedad tecnológica.

Las generaciones Z y T (táctil), nacen con la tecnología digital desarrollada; no tienen muchos referentes analógicos para sus actividades diarias. Los niños y jóvenes crecen con las tecnologías digitales de la información y la comunicación con naturalidad. Para ellos no son elementos nuevos, son herramientas comunes con las que ya han nacido. Para un niño de dos años tan nuevo es un lápiz como un cuento, un video, o una tableta. ​



Algunas de sus características:

  • Están acostumbrados a una respuesta inmediata de los dispositivos.

  • Dan por sentada la conexión a internet, cuando no hay, lo ven como una carencia.

  • Están acostumbrados a interactuar con los dispositivos con el cuerpo, sin mediación de aparatos ortopédicos

  • No diferencian bien entre público y privado, acostumbran a sociabilizar todos los aspectos de su vida.

  • Están acostumbrados a trabajar en red de forma colaborativa. Replican este comportamiento en el mundo desconectado.

Bueno… y, ¿cómo manejamos esta información, ¿qué debemos hacer? Pues la verdad, estos chiquillos están siendo un reto para padres, educadores y sistemas educativos tradicionales. La transformación pedagógica que conlleva el uso de la tecnología en el aula, así como la facilidad con que los jóvenes de esta generación aprenden colaborativamente, usando la tecnología mientras que sus profesores aún no han aprendido a enseñar de esta manera.

Ya sabemos que les falta paciencia, porque están acostumbrados a la inmediatez, entonces, tomemos esta información para comenzar a educarlos en la paciencia y el respeto ya que ellos son irreverentes. Enseñarles el significado de lo privado, las cosas que se pueden publicar y no. Es increíble que en 2016, alrededor de un 81% de los bebés ya tenía presencia en internet con las fotos en perfiles de sus familiares y padres, no podemos juzgarles por no reconocer lo privado, fuimos nosotros mismos quienes los llevamos a esta situación. Pongamos especial atención en enseñarles a socializar cara a cara, ya que ellos estarán acostumbrados a las video llamadas, teleconferencias etc, y les va costar trabajo socializar.

Puntos a favor: Son autodidactas, altamente intuitivos y tolerantes: La globalización y fácil conexión con cualquier lugar del mundo hace que el choque cultural sea menor. En manos de esta generación estará nuestro futuro. Una generación hiperconectada, autónoma y emprendedora que tendrá que enfrentarse a nuevos retos y cambios sociales.

¿Tarea para nosotros? Dejar legados: Esa esencia familiar, las bellas tradiciones que nos alegraron la infancia, el calor de hogar, el trabajo manual, la valoración del tiempo y los momentos, el valor del abrazo y la visita. Es decir, enseñarles un poco del mundo no digital, para que no se vuelvan fríos, sino seres actualizados y modernos, pero con corazón.

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